Nobleza obliga

Estimadas y estimados compañeros de labores: Como es de vuestro conocimiento, el día 27 del mes en curso se realizan elecciones de directorio de AFUMUVI. La mayor fortaleza que podemos dar a nuestra institución, es precisamente concurrir a ejercer el derecho a elegir al próximo Directorio.

Sin duda que desde 1990 a la fecha AFUMUVI, ha tenido un gran y sostenido desarrollo, gracias al compromiso responsable y permanente de distintos equipos directivos y de socias y socios que apoyan lealmente a los representantes que resultan elegidos, sin otro norte que por medio de la asociación buscar el bien común de las trabajadoras y trabajadores del municipio.

Este periodo que culmina no fue la excepción como siempre mucho apoyo, asesoría, consejos oportunos de aquellos socios que siempre están con la organización, a todos ellos mis agradecimientos; también  al equipo de directores que me acompañó, la suma de voluntades nos permitió hacer un buen trabajo, me consta que cada uno puso lo mejor de sí para el logro de los objetivos permanentes y los nuevos que no fueron pocos. Si bien es cierto, no se logró el 100% de nuestras aspiraciones, estoy muy conforme con los resultados logrados; por qué además cada miembro del equipo directivo ganó en conocimiento y experiencia dirigencial; ello sin duda les permitirá enfrentar  en mejores condiciones los grandes y los nuevos desafíos.

Sin duda, que como seres humanos cometemos errores; si producto de ello dañamos o perjudicamos a alguien en particular o a un grupo de compañeros, nuestras disculpas nunca hubo intención, por el contrario, desde que asumimos esta importante responsabilidad, la premisa “LO CORTES, NO QUITA LO VALIENTE”, ha sido nuestra permanente forma de actuar, estoy convencido que ello ha permitido nuestro desarrollo y respeto institucional, la estabilidad y tranquilidad laboral; convencido además que sin renunciar a nuestras justas demandas,  la hidalguía, la franqueza, el respeto, la razón, la negociación y democracia es el camino por el cual debemos perseverar.

Fraternalmente,

Guillermo Fernández C.

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