Manifiesto, “Acuerdo nacional para democracia social ahora”

Nuestro país enfrenta una situación de descontento social generalizado como consecuencia de las desigualdades sociales, económicas, políticas, culturales y de derechos que ha terminado por agudizar la crisis de representación y participación que por años se ha mantenido en Chile.
Los movimientos sociales y ciudadanos, que no han tenido espacios de representación y respuestas a sus demandas, están saliendo a las calles de Chile, primero por Hidroaysen y demandas ambientalistas y hoy por una nueva institucionalidad de la educación, que ha logrado un gran respaldo ciudadano porque en la gente están presentes las carencias acumuladas por años y que estremecen la conciencia social mayoritaria, agudizando el descontento que no resiste ante un sistema económico y social que abusa de las grandes mayorías. Por primera vez en años, la gente sale a las calles masivamente a exigir BASTA YA.
Esta situación no se resolverá en los marcos de la actual institucionalidad, ni tampoco con consensos cupulares que no representen las grandes mayorías. Ha llegado el momento de que el mundo social organizado levante con fuerza los cambios de fondo que requiere el país.
El cambio que se demanda en educación, sólo es posible en un enfoque que deje de lado la educación de mercado y el Estado asuma el rol de garantizar educación pública de calidad y de acceso igualitario para todos los niños y jóvenes del país. Tampoco se resolverán los derechos de salud ni los derechos fundamentales de los trabajadores, ni un sistema Previsional justo en la actual economía de mercado.
Las organizaciones sociales, tenemos la convicción de que “Chile puede y debe ser distinto”. Chile tiene vocación democrática y necesita retomar su destino solidario, justo, colectivo y soberano para lo cual levantamos un Acuerdo Nacional para la Democracia Social Ahora.
Chile debe tener una nueva Constitución Política, que emane del soberano a través de una Asamblea Constituyente. En lo inmediato demandamos un plebiscito vinculante que permita que sean las grandes mayorías de chilenos que resuelvan la crisis de la educación chilena.
Chile debe construir un nuevo sistema político, que garantice la participación ciudadana plena en todos los niveles de la sociedad, la representación plural de todos los actores del país, la expresión garantizada constitucionalmente de la diversidad política, religiosa, cultural, étnica, sexual y de género.
Chile debe tener una nueva política económica, no monetarista, democrática y que aspire a una redistribución de los ingresos, que permita al país potenciar sus riquezas y superar las desigualdades actuales. Que termine con la alta concentración y se planteen medidas que protejan y de oportunidades reales de desarrollo a las pequeñas y medianas empresas. En lo inmediato demandamos una Reforma Tributaria profunda que otorgue más impuestos a las grandes empresas nacionales y transnacionales y así tener recursos para enfrentar los problemas sociales.
Chile puede y debe tener un Estado democrático socio-ambiental y soberano que retome el control sobre las riquezas básicas y naturales del país, especialmente del cobre, del agua y los recursos energéticos, manejándolos de forma sustentable con el medio ambiente y el desarrollo de nuestra sociedad.
Chile debe tener un nuevo Código del Trabajo, que supere la insoportable asimetría que hoy deben sufrir las mayorías nacionales ante un poder incontrarrestable del gran capital. Un nuevo Código del Trabajo que asegure la sindicalización y la negociación colectiva para todos las y los trabajadores.
Chile debe terminar con la alta concentración en la propiedad de los medios de comunicación, en manos de grandes consorcios privados nacionales y extranjeros que impiden que los ciudadanos sean adecuadamente informados. Exigimos que la Ley de TV Digital abra espacios al pluralismo, que todas las instituciones vivas del país puedan tener un canal de televisión y que el Estado asegure la producción de contenidos y la transmisión nacional.
Chile debe hacer verdad y justicia a las víctimas del terrorismo de estado de la dictadura militar, dando cumplimiento a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos. Debe anular el Decreto Ley de Amnistía y la Ley Antiterrorista, debe poner término inmediato a la criminalización de los movimientos sociales y la represión al pueblo de Chile, exigimos la libertad de los presos políticos mapuches
Chile necesita políticas públicas que permitan que la salud, la educación, la vivienda y los salarios sean derechos consagrados constitucionalmente como tales.
Sabemos que para lograr estas metas necesitamos de un gran acuerdo social, de la unidad de todas y todos, de superar las diferencias y restablecer las confianzas. El camino no es fácil, pero nos acompaña la historia, la vocación democrática y el sueño de vivir en un país en donde, efectivamente, las futuras generaciones puedan recrearse mirando sonrientes al futuro.
Un primer paso, es la convocatoria conjunta a un gran Paro Nacional Ciudadano, para los días 24 y 25 de agosto, y el compromiso de caminar juntos y movilizados, sumando más voluntades y organizaciones hasta lograr el gran objetivo común de conquistar una Democracia Social para Chile.

CHILE PUEDE Y DEBE SER DISTINTO
LUCHEMOS POR LA IGUALDAD
DEMOCRACIA SOCIAL AHORA

Santiago, 13 de Agosto de 2011

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