“El monstruo grande que pisa fuerte versus la mano dura del gobierno”, por Arturo Baos C.

2011, año de las reformas…, claro que lo será porque lo hemos venido observando y experimentando a medida que avanza la nueva forma de gobernar. Se ha escuchado de boca de las autoridades que este año se materializarán diversas reformas estructurales en el Estado. Es evidente, porque ya lo vivimos en

educación, luego en salud y otras que vienen. En fin, también hemos corroborado como gana terreno el modelo económico que centra la acción del gobierno con la privatización del 100% de las empresas sanitarias. El alza del gas en Magallanes, los despidos masivos del sector público y empresas del Estado (Enap y otras). Los descuentos a los trabajadores por participar en la última paralización en demanda de un mayor reajuste. La privatización de la administración de la TNE…como podemos apreciar la “mano dura del gobierno” ha ganado hasta ahora todas las batallas.
Dado lo anterior, y naturalmente, no podemos esperar “pasar piola” o quedar exentos de esta andanada reformadora ni menos “del monstruo grande que pisa fuerte”, porque ya lo conocimos y vivimos en los ochenta.
Necesariamente, y aunque no guste, debemos recordar el pasado cuando en su momento el “monstruo grande” jibarizó la Administración Pública y mandó a la cesantía prácticamente al cincuenta por ciento de los trabajadores del sector. Sin embargo, en aquella época las organizaciones sociales no podían expresarse como ahora. Afortunadamente para nosotros hoy de verdad existe un Estado de Derecho y garantías constitucionales que nos permiten al menos “patalear” de distintas formas y/o manifestar nuestras rabietas.
Pero…no nos sirve la libertad si no logramos elegir a los mejores ni respetar a los elegidos aunque no sean de nuestro agrado. Digo esto porque hemos presenciado, a raíz de la elección 2010 Asemuch, a vencedores y vencidos enfrentados con mucha fuerza y energía, cual verdaderos advesarios, en un intercambio epistolar electrónico con una carga de voracidad y contenido brutal que sólo evidencian una extraordinaria debilidad… ¿Cuál es nuestra debilidad?, no es otra que la ausencia absoluta de unidad sindical. Si fuéramos capaces de utilizar esa energía en organizarnos para enfrentar hermanados el escenario que se avecina “otro gallo cantaría”. Lamentablemente, es tarde porque el gobierno ya lo sabe, celebra nuestras divisiones…y puede que hasta las propicie. Señoras y señores, el adversario está en la Moneda no entre dirigentes ni menos en nuestras bases
Las mismas bases llaman a sus dirigentes y dirigentas, incluida a la natural disidencia, a practicar una inflexión ahora y apartar la “ropa vieja” para engalanarse de la necesaria humildad y piedad cuyos efectos devolverán al gremio la potencial fuerza y unidad demostrada en la movilización de diciembre de 2009, cuando los trabajadores y trabajadoras del sector público hicimos temblar la Moneda.
Estimadas amigas y amigos. No siempre gana el más fornido, también es viable vencer sólo con inteligencia y una buena organización. Declaro responsablemente, no más guerrillas encarnizadas entre dirigentes. Para vencer sólo necesitamos esta sencilla fórmula: (Humildad + Unidad) = (Unidad + Humildad) = FUERZA VENCEDORA
No desperdiciemos esta potencial fuerza y herramienta negociadora que tenemos a nuestro alcance. No permitamos que el “monstruo grande” nos aplaste ni destinemos al debilitamiento a nuestra colectividad.

Fraternalmente,
Arturo Baos Camus
Tesorero AFUMUVI

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