Entrevista a Guillermo Fernández, presidente de AFUMUVI sobre investigación a exfuncionarios por estafas

097_entrevista_GFernandez«Resulta sorprendente que alguien se reúna en la Municipalidad sin que el jefe directo sepa» dice Guillermo Fernández en una entrevista publicada hoy viernes 13 de octubre en El Mercurio de Valparaíso.
Después que la investigación que realiza el Ministerio Público para determinar los responsables de millonarias estafas revelara que se usaron dependencias delmunicipio de Viña del Mar y que entre los responsables del ilícito hay al menos dos personas que trabajaron para la administración consistorial viñamarina, el presidente de la Asociación de Funcionarios Municipales (Afumuvi), Guillermo Fernández, alzó la voz y apuntó directamente a la responsabilidad de los jefes de servicios. También defendió a sus representados: «Hasta ahora no hay ningún funcionario implicado», dijo.

– ¿Cómo? Hay dos exfuncionarios formalizados y se investigan otras redes.
– Las personas detenidas y los que se nombran en la investigación eran personas contratadas a honorarios, ni siquiera tienen representación nuestra. Para nosotros los funcionarios son los de planta y a contrata y hasta ahora, que nosotros sepamos, no tenemos ningún funcionario de planta o a contrata implicado. De todas formas, estamos a la espera de los acontecimientos. No descartamos nada.

– No eran de la Asociación, pero sí trabajaban en la Municipalidad.
– Insisto, nosotros hemos tenido conversaciones con personas que, de alguna forma, tuvieron algún contacto con ellos, pero ninguna se siente ni siquiera comprometida con su accionar, nos han dicho que la gente a honorarios prácticamente o asesoran a un departamento o dependen directamente de la alcaldía. Hasta ahora, ningún funcionario de planta o contrata ni siquiera es nombrado como coautor. Acá están todos tranquilos.

– ¿Pero no haber visto lo que ocurría no es también un error?
– Es una madeja que está recién hilvanándose. Creemos que la gente nuestra no ha cometido errores, y si han sido, fueron administrativos, no se dieron cuenta o no fueron acuciosos, pero eso es distinto a estar metidos en el delito.

– Además, de la investigación del Ministerio Público, el propio municipio inició un sumario interno que no ha finalizado. ¿Ustedes harán su propia investigación?
– Hoy las Fiscalías son bien ágiles en sus trámites. Sí hemos tenido conversaciones por la preocupación de los socios, pero ellos están tranquilos, nos dicen que no han cometido ilícitos. No haremos una investigación propia, esperaremos la de la Fiscalía y la del municipio. Ojalá que ningún socio esté implicado.

– ¿Con quiénes han conversado?
– Con quienes trabajaban en los lugares donde este señor (el imputado Sebastián Rojas Salas, quien permanece en prisión preventiva) cumplió funciones. Estuvo en Abastecimiento y nosotros lo tuvimos muchas veces más como empresario en nuestra sede de funcionarios de Viña. Arrendó nuestra sede para hacer fiestas y nos pagaba como cualquier hijo de vecino. Pero no por eso vamos a ser culpables de nada.

– ¿Cómo tomaron los funcionarios este caso?
– Para todos fue una sorpresa. Tanto el detenido como la niña que está prófuga (Polonia Contreras) eran compañeros nuestros, en el sentido de que trabajaban en la misma unidad, cumplían funciones… nosotros ignoramos si estas famosas reuniones las hacían después de su hora de trabajo o no. No tenemos nada claro, uno ve caras pero no corazones. Por suerte no nos estafó a nosotros.

– ¿Nunca vieron alguna actitud sospechosa, alguna reunión que no estaba bien fundada?
– No vimos nada extraño. Pero el funcionario de planta tiene una obligación, que cuando ve una irregularidad o ilícito tiene por ley que denunciarlo, aunque nada hacía prever esto.

– Pero hay departamentos de Control, de Personal…
– Son cosas totalmente ajenas. ¿Cómo sabemos nosotros o el departamento de Control qué cosa están haciendo en su vida particular? La labor del departamento de Control es controlar el funcionamiento del municipio, pero no para controlar cosas particulares.

– En la investigación hay información que dice que estas personas operaron en dependencias de la Municipalidad. Eso no es fiscalizar la vida personal, sino las labores en el trabajo.
– Eso tiene que aclararse bien, porque no podría entender cómo yo voy a utilizar una determinada oficina del municipio sin que lo sepan los superiores, o las demás personas. Hay errores administrativos también. Pero hasta ahora no hay nada de eso, estamos en la etapa de formalización. Ni siquiera sé dónde actuaban. En el departamento de Personal, no; en el de Obras, tampoco; entonces, ¿dónde lo hacían? Resulta sorprendente cómo alguien se puede reunir en un departamento municipal sin que el jefe directo o la administración misma sepa. Ni yo, que soy dirigente, podría hacerlo, salvo que pidiera autorización previa.

– Podrían haberlo sabido sus jefes…
– Está en plena investigación todo… no se sabe. Salvo que él haya pedido reunirse para una cosa y haya hecho otra cosa, engañando al jefe.

– Datos de la causa arrojan que hubo gente que fue a la misma Municipalidad a reclamar por Rojas Salas, antes de que se iniciara la investigación judicial. ¿No supo de eso?, ¿qué se hizo?
– Yo no tuve antecedentes de eso. Como nosotros trabajamos fuera de la alcaldía, no estamos al tanto de todo eso. Ha habido tanto comentario, entonces uno no sabe qué es verdad y qué no.

– Incluso se habla de que cuando comenzaron a llegar reclamos se le cambió de departamento.
– No sé. Como son contratos a honorarios y dependiendo de las funciones que le asignen, no solo a él, sino que a otros funcionarios, pueden ser trasladados para que cumplan otras funciones. Esa es la modalidad de trabajar a honorarios, no es algo anormal. Se pueden presumir muchas cosas, pero los antecedentes ciertos de la investigación cerrada son los que estamos esperando.

– ¿Qué harán si se comprueba la participación de otros funcionarios del municipio o del uso de estos dineros para campañas políticas, como se investiga en una arista de la causa?
– Sería gravísimo y como viñamarinos lo vamos a condenar.
«Ignoramos si estas famosas reuniones las hacían después de su hora de trabajo o no. No tenemos nada claro, uno ve caras pero no corazones»

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